sábado, 25 de febrero de 2012


ADOLESCENCIA E IMPASSES TERAPÉUTICOS


Rev De Familias y Terapias Año 14, Nº 23, Diciembre 2006


                                                                                       Dra Patricia Cordella

RESUMEN
 En el trabajo terapéutico con adolescentes nos encontramos con diferentes formas de impasses que detienen los movimientos durante el proceso de terapia. Se discute la pertinencia de la intervención relacional versus la individual durante la adolescencia y se ejemplifican algunos de los impasses más frecuentes, sugiriendo algunos objetivos que pueden ayudarnos como señales en la travesía emocional.





Trabajar en terapia familiar con adolescentes es un arte que requiere, como todo arte, algo de intuición y algo de técnica.
La desorganización de la adolescencia temprana, el deseo de tomar decisiones en la adolescencia media o el hacerse cargo de un plan de vida en la adolescencia tardía son situaciones que pueden considerar la presencia, en terapia, de los padres como una intrusión a la incipiente individuación o como la reactivación de aspectos regresivos.


Lo que el adolescente desconoce es que su mundo íntimo sigue estando regulado, aún si hay oposición de su parte, por el mundo interno de sus padres. La ínter subjetividad parento-filial requiere de un largo camino de pequeñas desconexiones, de diversidades en el significado, de modus de configuraciones subjetivas que auguren una autonomía emocional. Este camino comienza a recorrerse durante la adolescencia y probablemente no se termina con ella.


La consulta   del adolescente ocurre porque, algo en el proceso de autonomía, no anda bien. Pueden haber aparecido síntomas o puede estar todo el self ocupado por un guión nosológico. La enfermedad, sea esta mental o somática, se vive como una experiencia repetitiva que parece remitir   una y otra vez a una desregulación que no encuentra sentido sino en si misma. Este recurso recursivo del operar del self fija el funcionamiento total del adolescente en un punto sin solución (desde la coherencia vital que la sustenta) que de tanto repetirse va tomando nombres: depresión, angustia, ansiedad de separación.


¿Porqué un adolescente puede o debe ser visto junto con sus padres? ¿ qué ventajas obtenemos por sobre la entrevista personal?  Tal como lo señala Winnicott ( 1996) un niño no es solo un niño sino es la unidad madre-hijo. Ningún pediatra examinaría a un lactante sin tener a la madre presente y no es solo porque la madre habla y el niño aún no completamente, sino porque la conducta, actitud y narración de la madre le da información acerca del como este niño está siendo cuidado, es decir de quien es este niño en el mundo de significados de la madre, todo lo cual lo posiciona en un ranking de riesgo para el desarrollo psíquico y físico.

 En un adolescente la unidad de desarrollo primordial ya no es diádica sino triádica. Si los padres están separados, la unidad triádica opera de igual forma ya que en el mundo de significados, donde se construye el nexo entre lo imaginario y lo simbólico, no se requiere de presencias físicas sino psíquicas.  De modo que la presencia psíquica del padre se invoca a través de los significados que le han sido asignados. La madre le presenta el padre al hijo y luego el hijo se lo representa a la madre, produciéndose un intercambio de estas presencias psíquicas . La total similitud o la total diferencia reflejarían alteraciones en la autonomía del hijo o la madre en esa relación conjunta. Este juego de representaciones se va desplazando a lo largo del desarrollo alcanzando, en la plena autonomía, suficiente diversidad y aceptación de esta diversidad por el sistema familiar. V arias madres y varios padres circularán en los juego imaginarios de la familia aportados por cada uno de los hijos y por cada uno de los cambios que los padres y los hijos van realizando. Una imagen no es un objeto delimitado y discreto ( Debray 1994)  sino un objeto abierto que colapsa su forma en la mente de quien lo recibe.

Así, si la imagen del padre o la madre calza en un cien por cien con la imagen de uno en otro, es decir el hijo piensa y siente acerca del padre lo mismo que la madre o la hija de la madre lo mismo del padre, es evidente que el hijo aún rinde culto a la iconografía parental y el desarrollo del mundo propio  no ha podido prosperar. Razones: muchas y todas circulando en este campo triádico. El campo vincular de tres es una situación de máximo stress para el adolescente. Esta es, probablemente, la razón por la cual se resisten a las entrevistas familiares, lo mismo que los padres, que a veces insisten en “ella o el hablaría mas si no estamos nosotros. Se desahogaría”. En este campo se juegan distancias, oposiciones, alianzas, coaliciones, deseos agresivos y de cercanía. En este campo están las rencillas no resueltas, las lealtades rotas y las que se quieren conservar intactas.  Cuando evaluamos, por tanto, este campo triádico podemos reconocer en él: desarrollos psíquico, niveles de autonomía emocional; mitología y roles asignados desde el sistema de necesidad y compensación de la misma; creencias heredadas de las familias de origen de ambos padres. ( Borzomengy-Nagy 1973)


El campo vincular triádico supone: manejo de conflicto, cooperación para llegar a acuerdos, respetar y reconocer a cada uno y a la relación que cada uno tiene con el otro que no soy yo.  En el campo de tres ocurren los fenómenos de asociación de dos con exclusión de uno y también los de colusión contra otro. Fenómenos mas subterráneos ligados al complejo de Edipo (tomamos esta nomenclatura pues es ya universal y no solo perteneciente al campo sicoanalítico) que implican diversos desplazamientos de impulsos, emociones amorosas y agresivas que solo pueden salir a rodar haciendo diversas sublimaciones mundanas una vez que se ha sentido el corte de lo prohibido o lo arrebatado. Esto implica que el niño ha sido herido en sus más profundos deseos. La madre es la madre de las frustraciones. La madre que es sentida en la sintonía diádica amorosa como todo recepción, todo alimento, todo cobijo, es retirada como fuente inagotable. La madre es cortada como fuente inagotable, tal como fue cortado el cordón umbilical como fuente interminable de suministros nutritivos.  El corte es una operación restrictiva subordinada al control.  El corte con un cuerpo-psiquis, una psiquis-mente femenina que sostiene la continuidad y sintonía emocional (Schore 2001) , que activamente crea intimidad y bienestar .

 La necesidad de placer, entendido éste como un estado de tranquilidad, parecido a la definición OMS de la salud…completo bienestar psíquico, físico y social de un individuo…, es  teleològica. Se pone este bienestar como bien superior y se organiza la experiencia de modo de alcanzarlo. Para encontrar esta posición es que se hará necesario acotar, podar las capacidades perceptivas y experienciales de modo de generar un organismo dispuesto a ciertas funciones. Un organismo focalizado a las necesidades de su tiempo y cultura.  Como sabemos durante la adolescencia hay un activo proceso de poda neuronal que tiene como finalidad dejar un recableado que le facilite al hardware estas funciones. Una vez organizada esta nueva estructura, menos amplia, pero más funcional, entonces, se puede jugar en el mismo equipo cultural. La función de corte por tanto, no le corresponde, como se ha dicho, al padre, ( Nasio 1996)  sino que le corresponde al nombre, al sustantivo, que cosifica la experiencia para hacerla un objeto de circulación común. Este nombre, que es parte del lenguaje, es decir de la experiencia más cercana al mundo de la cultura, comienza, sin embargo, de lo más cercano a cada cuerpo ya que es el cuerpo  es quien siente aquello que se llama subjetividad , el imaginario quien lo transforma , es decir ,le pone formas y el lenguaje el que lo comunica explícitamente.
El corte , entonces, es realizado por la función de comunicación y coordinación familiar y desde ese punto de vista lo realizan todos los miembros de la familia, uno en otros.

 El corte es también, paradójicamente, la prohibición de decir, sentir y hacer. El corte permite el lenguaje, y el lenguaje entorpece la comunicación de la experiencia personal, en virtud de construir fenómenos generales de público entendimiento. Por tanto con este corte a la experiencia corporal se fragmenta y restringe la posibilidad de comunicarla, pero se hace comunicable. La primera prohibición, anterior a la que realiza el lenguaje en la experiencia, es la que funda un orden comunitario donde la sexualidad es organizada en función de filiaciones, es decir el orden sexual de la familia. La intersubjetividad familiar no permite la inclusión de impulsos sexuales. Estar en familia es estar de un modo castrado. La prohibición fundacional de la comunidad es el incesto (Freud 1912). Cada familia, sumará a esta otras prohibiciones que determinarán las particularidades de cada grupo de referencia.  Por eso, la individuación es un proceso conjunto donde tanto la madre, el hijo y el padre facilitan o bloquean los necesarios procesos de corte, distancia y diferencia. La masa indiferenciada del yo ( Bowen 1989 )  prospera en la confusión y la confusión en el dolor que los cortes provocan. Cada corte, es una perdida, cada pérdida un duelo, aunque cada duelo, finalmente, una ganancia.

Las pautas de duelo familiar se ponen a prueba, especialmente durante la adolescencia. Puede haber ocurrido, como parte de los equilibrios familiares, que un hijo haya sido reclutado como  hijo-compañero, suplementado la acción no realizada de uno de los padres. Ese padre o esa madre se resistirán a soltar el hijo a menos que haya alternativas para su reemplazo. La permanencia en funciones familiares ocurre imperceptiblemente durante el desarrollo. El propio adolescente se reconoce persona en esta función. Cuando aparecen síntomas suponemos que estas funciones tensionan al adolescente y lo fijan en un pequeño territorio como ocurre con cualquier animal angustiado, se arrinconará, se tapará los ojos y no querrá explorar. Durante la adolescencia, la cantidad de contacto con pares es un índice de autonomía. Los pares se organizan en una nueva generación que hace coherencia de mundo y aprende a significar de otro modo la experiencia, aportando con esto, movimientos en las zonas ciegas de la generación anterior. El hijo “elegido” para estas funciones es fragilizado durante el desarrollo y probablemente se queda en esta posición por características temperamentales de vulnerabilidad. No necesita organizar pautas de duelo , que solo pueden desarrollarse gracias a los cortes parciales de vinculo, es decir a perdidas de sintonía o conexión,  y es  “reparado” constantemente en su bienestar por el padre o la madre de modo que   viven en una burbuja  satisfactoria para ambos , aunque frágil  como pompa de jabón, cuando llega la adolescencia . La elección no es tal realmente, pues este adulto, solo en su necesidad de apego, fue dejado por su compañero y no tuvo mas alternativa que el hijo. Un adulto preferirá otro adulto como compañero de ruta, pero en su falta recurrirá a otro cuerpo humano cercano. Por esto sabemos que un chico en problemas implica una pareja que no funciona en lo más básico de las funciones: cuidado e intimidad. Estos “elegidos” son mas enfermables y enfermizos y por eso parecen “elegidos para el sacrificio” en beneficio de una idealizada unidad.

Cada hijo ocupa alguna función en la diada parental constituyendo el triangulo edipico esta dinámica filio-parental .Dependiendo del rol que el hijo asuma, quedará con mayor o menor libertad para dejar esta pareja solos en su esfera relacional y excluirse o estar incluido para no fracturarla. El hijo designado prótesis de la vida emocional conyugal, está destinado a tener algunas dificultades de individuación ya que el miedo a la desintegración es uno de los mayores adherentes relacionales conocidos. La elección del hijo está dada justamente por los montos de angustia de separación que este hijo no ha logrado elaborar a lo largo de la vida. Es decir, el rol en el triangulo edipico no es arbitrario sino congruente con la necesidad de la pareja y con las características del   hijo.

Cada miembro de la triada edipica debe aprender a ingresar a la burbuja amorosa que los otros dos constituyen. La madre a la del padre y el hijo; el padre a la de la madre y el hijo y el hijo a la parental. Con las hijas el asunto es aún más complejo puesto que la hija se distancia de la madre para poder reencontrarla. Es decir primero hace el corte, igual que lo hace el hijo hombre, pero luego tiene que volver a mirarla para identificarse con lo femenino. La relación madre-hija es posiblemente por esto una relación con mas pliegues que le posibilita a la adolescente aprender a navegar en las difusas aguas de la intersubjetividad con mas distinciones que el adolescente varón.

La madre es la madre del vínculo, el padre es el padre del corte. El cuerpo materno dispuesto en sus concavidades a la recepción, el apego y la alimentación representará para el hijo el polo del cobijo, la fusión, la regresión a lo primordial.  El cuerpo del padre es sus durezas musculares, en sus planicies y rigideces; en sus modos bruscos y asperezas representará el límite y la distancia. El padre usa preferentemente las fuerzas exocentricas y la madre las concéntricas para proponerse en el estar-con ( Stern 1995) .
Esto en lo primero cuando un cuerpo se comunica con otro cuerpo sin palabras. Luego aparecen las palabras a organizar la relación y ya no se habla de vínculo solamente sino de la representación del mismo y de las memorias acuñadas en la historia vincular. Así se construye más bien una función padre versus una madre que está marcada por los roles asignados en la historia cultural de estos cuerpos .El padre (o quien haga esa función, incluida la madre) propone explorar, competir, reflexionar, planificar , verbos ( movimientos) precursores del polo progresivo ( Bloss 1996) . La made propone descansar, dormir, comer, soñar todos actividades más pasivas y centradas en el hogar que forman parte del polo regresivo.

El padre no puede sustituir a la madre en la función vincular primaria sencillamente porque un cuerpo estrogènico es diferente que uno testosterònico: vibran distinto, huelen distinto, se tocan distinto.

El corte, por otra parte, es aviso de no disponibilidad. .Esta no disponibilidad no es algo transitorio o leve sino que es un profundo y doloroso mensaje de hay cosas mucho más interesantes que tu . A veces eso puede ser la vida común con el padre, otras, intereses variados que el mundo ofrece. Con este mensaje el chico es guiado a seguir la línea que direcciona los ojos de la madre hacia lo que le provoca tanto interés. A veces al final de la línea está el padre y otras está el mundo, aunque sea como sea, la forma final es algo que tiene mucho poder ya que organiza la vida de la madre ( esta es la razón por la cual se ha llamado falo a este punto de deseo final) el chico entonces comienza a trabajar para mimetizarse con estos deseos de la madre a ver si así resulta ser deseado, sin embargo, en el camino  hacia  ese sentido el chico tropieza con sus propios deseos y entonces puede independizarse. Por otra parte el padre, quien también tiene en su mira deseos hacia la madre la   seduce alejándola del hijo mientras seduce al hijo en la identidad masculina. La madre facilitará este proceso de despegue desde el inicio desplazando el deseo desde sí hacia otros focos. “Mira que lindo el juguete!!” “Sale a jugar con tus amigos” “pregúntale al papa que le parece”. El hijo es dejado en su soledad para que a través del proceso fort-da ( cerca-lejos) pueda planear un juego que lo consuele .En este juego el hijo encuentra sus capacidades y construye su mundo de coherencias .

La decisión del tipo de entrevista parece estar centrada mas en el   tramo del proceso edipico donde encontramos ubicado al adolescente que de la edad misma. Mientras mas lejos del desarrollo normativo de la adolescencia se encuentre el joven, más importante serán los padres.

Un adolescente “sujeto” es un sujeto capaz de enunciar una demanda de terapia individual ( Braunstain 1999) asumirla como tal  . Un adolescente “sujetàndose” estará aún preso del relato familiar y las sesiones individuales serán interminables descripciones de los padres y de los sufrimientos que estos le hacen padecer, Es posible que en este proceso de ajuste de cuentas necesite a sus padres como testigos y sujetadores de cierta realidad para ir creando un nuevo universo coherente con los procesos familiares, algunos de los cuales le han sido vetados para preservar mitos. La caída de los mitos vivida con sus padres facilita la creación de un nuevo universo que de espacio para la diferencia sin sentirla amenazante. Las ataduras se aflojan cuando es comprensible la historia y la posición que se ocupa es aclarada. Pensar en familia acerca de las funciones que han sostenido al adolescente en esta coherencia facilita que todos suelten los nudos que inmovilizan la acción más allá del mundo familiar.

En el campo vincular triádico la dinámica de tres se hará funcional si ocurren procesos de negociación en vez de enfrentamiento; sintonías en el humor; resolución de conflictos y espacio para nuevas relaciones.

LA TRIADA EN TERAPIA
Cuando hablamos de impasse en terapia, nos referimos a situaciones que no pueden ser resueltas desde la lógica familiar y que interrumpen el proceso de comunicación .El impasse es una configuración que se organiza ante nuestros ojos en sesión y que nos muestra los peores registros del funcionamiento familiar. Los padres frente al impassse suelen decir “Ella/ el no es así, se pone así y no sé por qué. Es cuando viene para acá, alomejor deberíamos dejarlo solo/a con usted” .

¿Cómo se organiza? ¿, Cuales miembros lo facilitan?, si estamos viendo a los hermanos, ¿qué ocurre cuando algún miembro no acude a sesión?, ¿cuando se resuelve?  , aunque sea parcialmente, son las preguntas que nos permiten ingresar e intervenir en una configuración que como tal se muestra en su forma más patológica en busca de significado.

ALGUNOS IMPASSE DESCRITOS DESDE LA POSICION DEL ADOLESCENTE

1-EL ADOLECENTE REBELDE: Este adolescente ha tomado los discursos sociales de libertad, reivindicación de derechos, justicia social. Son como un manifiesto revolucionario, donde los padres, en su imaginario, toman el rol de monarcas autoritarios y a veces despiadados. Suelen ser muy rabiosos y oponerse a todas las propuestas que los padres hagan de negociación. Se sienten injustamente tratados, víctimas de la autoridad. En esta configuración los padres pierden su poder de contención en el desarrollo del hijo, justamente, porque quedan atrapados en un discurso, que en algún sentido les hace sentido. El argumento, que es mas defensa que enfrentamiento, esconde tras de sí el temor el desamparo. Actúa como paradoja dejando al adolescente liberado a sus propias contradicciones. Ama y necesita a sus padres porque registra un mundo amenazante y competitivo, pero siente que odia a sus padres. “Ama hasta rabiar “En estos casos Minuchen ( 1982) es nuestro perfecto aliado. La función debilitada es la contención de impulsos y es necesario restituirla.  Cualquier acción destinada a sumar en contención será bienvenida. Estas acciones tienen que ver con límites y por lo tanto se abren los espacios de temor al conflicto. Es aquí donde hay que apoyar a los padres. Construir la jerarquía es esencial, asunto que puede estar debilitado a propósito de relación de pareja que no anda y apunta a descalificaciones.

Técnicas terapéuticas destinadas a devolver el control a los padres:
a.. Explicitar que las decisiones familiares las toma el subsistema parental.
b. Dar tareas a los padres que impliquen decisiones y actos de contención como poner horarios, control de fiestas, ir a buscarlos a sus lugares de encuentro (juntas, carretes, discoteca).
c. Chequear en sesión dificultades que la historia de los padres pone en cuestión con los hijos.( a veces los padres hacen identificaciones negativas con sus padres” nunca seré como ellos”)

Este adolescente suele desafiar al terapeuta desde la primera sesión diciendo de diferentes formas: “tu no me  puedes ayudar” ;“ los extraños no son bienvenidos” ;“ no quiero venir y no lo voy a hacer” ; “hoy me  trajeron, pero no pienso volver”; “esto es una estupidez, mis papas están locos”  Esta última frase revela que ya hay una diferencia entre como los padres han resuelto ser ayudados por externos y como el chico no entiende que contravengan sus propias reglas esenciales ya que la configuración paranoide ha sido el modo  de organizarse  bajo ciertas circunstancias. El externo es amenaza y la pauta se activa. Por eso, otra acción del terapeuta es irse constituyendo en alguien confiable, asunto que solo la recurrencia de un lugar con conflicto acotado puede facilitar.

Características:

CONDUCTA EN SESION: Fragmentos discursivos cargados de rabia. “El/ ella no entiende nada” “Ahora me vienen con esa” “ustedes están locos” “ustedes no cumplen con su función”
DEFENSA A : Su propia fragilidad.
CARACTERISTICAS FAMILIARES: Tendencia a negar fragilidad en función del esfuerzo, el trabajo y la eficiencia.
DESARROLLAR EN PADRES: Conexión con la historia de faltas, fracasos, duelos de imágenes y duelos de ausencias de figuras importantes. Mitos de poder versus realidades de fragilidades. Incrementar la empatía hacia el dolor del otro conectándose con el propio.
DESARROOLLAR EN ADOLESCENTE: Integración de la fragilidad como un elemento que permite entender otras dimensiones de la realidad y aceptar el fracaso como parte de la acción.

Ejemplo. Matías es un chico de 16 años que ya ha estado en 5 colegios desde séptimo año básico. Es el tercero de una familia de seis hermanos y consulta enviado desde su psicopedagoga puesto que ha sido sorprendido robando chocolates en una bencinera junto a un grupo de amigos, siendo definido esto como “talla”. Los padres aparecen sujetados de un discurso valòrico que no se condice con la realidad “es importante ser honrado” dice el padre, mientras intenta no pagar la cuenta del colegio arguyendo inasistencias “Mis hijos deben llegar virgen al matrimonio” dice la madre, mientras se sabe que se casaron apurados. El padre le financia la vida a hermana con trastornos de personalidad borderline que ha intentado suicidarse varias veces. La madre presume que el hijo será igual. El padre sobreprotege a este hijo y lo toma como compañero: sale con él, lo invita a sus asados con amigos, van juntos al futball y las carreras de caballo. El adolescente tiene un discurso incoherente y peleador sin alcanzar a exponer sus ideas completamente. Dice algo así como: “Ella es una extraña que no tiene porque meterse en nuestra familia” Se organiza un sistema muy sencillo de cuidado, donde los padres puedan estar cerca de él en situaciones de riesgo (fiestas y salidas lo van a buscar)  y además se le restringe el dinero y los   permisos. El padre decide sacrificar la relación de amigos con su hijo y toma la posición de cuidador haciéndose cargo de las rabias que e sto produce en principio.  El adolescente se va tranquilizando e inicia relación de pareja con amiga que baja angustias y explosiones rabiosas. Logra terminar el año escolar auque no asiste regularmente a colegio. El Rorcharch habla de una organización límite que permite ir organizando a los padres como cuidadores de un niño psicológicamente frágil. Empiezan a mirar su relación de pareja y el rol que cumplen sus hijos en estabilizarla.


2- EL ADOLECENTE MUDO: Este es el adolescente que decide que no hablará en sesión. Su discurso es la desesperanza. Nada cambiará en esta familia, ni ellos que ya están viejos (aunque sean jóvenes) ni la gente del colegio y  por lo tanto no sabe  para qué viene a perder el tiempo. “Además no voy a decir nada porque no tengo porqué.”
Detrás de esto suele haber temor al derrumbe, que tal como dice Winnicott ( 1974)  , este derrumbe ya ocurrió, es decir ,se trata de adolescentes que han sido testigos emocionales del derrumbe  de la pareja de padres y no quieren dar cuenta de esto por los montos de dolor implicados. La creencia es que si ellos pusieran en palabras y nombraran el conflicto, este se haría realidad. Sienten que su silencio, es parte de un pacto invisible con los padres. La colusión triádica intenta sostener la estructura amorosa de los padres sin conseguirlo. El adolescente cree que sus pesadillas emocionales dejan a los padres libres de la tormentosa realidad de la separación. El dolor de este fracaso es actuado a través de síntomas o enfermedades. Los casos más graves, es decir aquellos adolescentes que no han sido mentalizados apropiadamente por la pareja de adultos a cargo, estarán más expuestos a los montos emocionales involucrados en estos significados y serán los candidatos a autolesiones, hacer parejas destructivas; consumo de drogas, conductas de riesgo, depresiones o pero aún se refugiarán en patologías más complejas y totales como los trastorno de alimentación.

Los padres se acercan a mirar sus dificultades a través del paciente. Una redefinición útil es dejar al paciente como testigo de lo que ocurre y se le podrá decir “Solo me gustaría que estés aquí para escuchar, no es necesario que hables” esto es coincidente con lo que el paciente ha estado haciendo en su familia y además actúa como una paradoja . Por mucho tiempo ha escuchado sin decir y por lo tanto le puede parecer coherente. Por otra parte es lo que nos comunica con su mudez. Decirle “ queremos que escuches, no que hables. Puede que tu sepas algunas cosas que aquí se van a conversar, te pido que solo en casos muy necesarios, hagas alguna acotación, esto te costará porque tendrás que estar atento, pero puedes hacerlo en la medida que puedas. Sostener la atención puede ser una tarea tediosa, sobretodo si no estás de acuerdo.” Podría ser una frase que le describe el rol que queremos adopte en sesión y que probablemente es el que ha tenido en la triada.
Suele ocurrir que los adolescentes escuchan y luego en la semana comentan lo que ocurre. A veces, aumentar el número de participantes de la familia distiende la tensión de la unidad edipica y entonces el adolescente habla, otras veces es al revés. Por lo tanto estar atentos a estas sutilezas nos puede ayudar. La idea que una terapia está hecha preferentemente de las palabras que circulan, es una idea que como terapeutas familiares sabemos tiene una verdad limitada, hay muchos niveles implicados como para creer que este es el que lidera las posibilidades de desatrape y autonomía a las que estamos apostando.
CONDUCTA EN SESION: Oposición a la comunicación. No mira, no responde,no participa.
DEFENSA A : Secretos familiares : acontecimentos irregulares como alteraciones econômicas , asuntos incestuosos, alcoholismo o consumo de drogas. Generalmente el secreto protege la imagen de los padres.
CARACTERISTICAS FAMILIARES: La familia intenta sostenerse en su imagen, rehúsa la realidad. Es una familia icono. Utiliza la imagen como refugio emocional, como si la realidad fuera agresiva para la construcción de la subjetividad. Hay asuntos narcisistas sosteniendo la identidad. Intenso control del disentimiento.
DESARROLLAR EN PADRES: Capacidad de afrontar lo real como aquello que son y darle valor.
DESARROOLLAR EN ADOLESCENTE: Capacidad de disentir de la imagen parental.

Ejemplo: Tamara cursa una anorexia restrictiva hace seis meses. Durante un año, en sesiones semanales, ella estuvo muda. Es la segunda de tres hermanas. La primera vez que abrió la boca en sesión fue un día que el padre habló de algún sentimiento depresivo y ella acotó “toma algo” . Otra sesión,  sin el padre,  relata en forma fraccionada un sueño donde ella misma se hacía cirugía en la cara y se sacaba sus mejillas que le parecen abultadas. El sueño estaba lleno de sangre. En el transcurso de la terapia el padre, que había tenido más de tres episodios de diverticulitos ,es operado . La sesión en la cual el padre acude post operado sintiéndose muy bien aunque con molestias por los parches (que serian retirados al otro día) la paciente pudo describir asuntos de sí misma por más de 20 minutos. El sigmoide diverticulado del padre, inflamado cada vez que la tensión era intolerante, estaba fuera y por lo tanto la amenaza de muerte y separación irreversible quedaba lejos. El padre volvía a estar intacto, como si aquello hubiera reparado una imagen inconsciente del cuerpo (Dolto 1997) del padre. Solo ahí la paciente decidió hablar, tal vez ahora estaba segura que la madre no estaría sola y que por lo tanto ella podía hacer una vida diferente a la de ella.
3-EL ADOLESCENTE QUE SE OPONE AL TERAPEUTA Este es el adolescente que no puede ir directamente en contra de los padres, entonces, dirige los ataques al terapeuta. Suele ser el guardián de la familia. y por lo tanto la idea de un fisgón que desordene o lo devele   despierta toda su paranoia. Esta aparece como ira dirigida al terapeuta. La proyección de disforia afectiva suele ser masiva y si se trata de un terapeuta inseguro en su acción, será desbancado, es decir perderá capacidad de pensamiento y acción si es tocado por estas flechas venenosas del guerrero guardián del caos.
Suele ocurrir que mientras el adolescente suelta los improperios al terapeuta, los padres lo sostienen en un silencio casi agradecido. El adolescente se está encargando de construir la realidad que ellos viven: el mundo se divide en dos, en este caso es los de la familia/ los extraños. Los buenos (familia víctima de un invasor) / los malos (el terapeuta) El adolescente es el guardián de esta configuración y desde la misma se expone los profundos sentimientos de amenaza que sienten los padres .¿Cual es la real amenaza? Se trata frecuentemente de disputas conyugales subterráneas que mantienen en posiciones ezquizoparanoides el sistema conyugal y especialmente esta triada. Como la voz del sistema puede posicionarse en cualquiera de sus miembros tenemos que entender que para la familia esta situación es compleja y dentro de las primeras intervenciones resignificar con algo como: : “Puede que en esta familia no todos estén completamente de acuerdo en venir a terapia, no es fácil exponerse con extraños, puede que creamos que seremos juzgados ,observados o cambiados y puede que no nos guste estar en esa posición”  Con estas resignificaciones nos hacemos cargo del impasse posicionándolo en la familia en vez de tomar una posición polar con el adolescente. Técnicamente oponerse al adolescente sería un error, pues colapsarìa la configuración polar que subyace al problema y negar la agresión también, por lo tanto la salida es reintegrar la agresión a todo el sistema. De esta forma vamos librando al adolescente de estos sentimientos rabiosos. 

CONDUCTA EN SESION: Confrontación casi violenta
DEFENSA A: Colusión parental . Bienestar está basado en no confrontarse. El psuedo-acuerdo es parte de la pseudo armonía.
CARACTERISTICAS FAMILIARES: Contradicciones de polos agresivos y aceptadores. Sumisión y dominio. Pelea y acuerdo. No hay dialogo entre los polos solo confrontación. Negación de los polos como parte de un todo. Suelen haber varias dimensiones contrapuestas por ejemplo hay: débiles / fuertes ; sumisos/ rebeldes delgados/ obesos, grandes / pequeños ( a veces esto pude llegar tan allá como en el desarrollo físico.
DESARROLLAR EN PADRES: aprender a disentir  sin sentir que por eso está en riesgo la pareja
DESARROOLLAR EN ADOLESCENTE : Conectarlo con la imposibilidad de estar a cargo de la armonía paretal. La pareja de padres no es su cuestión.

Ejemplo: Marilu es una chica de 15 años que vive en Chile hace poco. Ingresa a un colegio mixto y no entiende las coherencias de los adolescentes de este país.  Es hija única de padres añosos. Es activa, vivaz, simpática por una parte y muy contestararia y opositora por otra. Desafía permanentemente…”a ver dime, pues…apuesto que no me lo puedes explicar “ “ Venir acá no sirve de nada” La madre es huérfana de padre y madre desde los 14 años y el padre , un hombre mayor en su segundo matrimonio. La madre ha tenido depresiones y el padre no cree en las terapias. La pareja conyugal ha ido acordando que la conflictiva es Marilu y que ellos ya no saben que hacer. La tarea terapéutica se centró en estar atentos a las agresiones de modo de resignificarlas desde el dolor del abandono, la soledad y la dificultad de adaptación.
Los límites comienzan a ser vistos como necesarios para la convivencia. Si la hija pide desmedidamente cosas, atención o ayuda es posible no atenderla completamente. Se van resignificando las peleas (que la adolescente intenta armar en sesión con la terapeuta o con la madre ) , de modo que estas correspondan a deseos frustrados de  autonomía más que a deseos frustrados de dependencia. Se trabaja la intimidad como espacios de ocasión y no como un continuo entre madre e hija. También la pareja de padres requiere de reingenierìa (ellos tienen vida intima con la puerta abierta y no dejan que M. pueda estar con puerta cerrada en su pieza…)  Los polos de cerca/ lejos; amigo/ enemigo; extraño/ familia  pasan a relativizarse . La madre va entendiendo como su historia está presente en esta crianza y puede hacer conciente el rechazo a Marilù que despierta las profundas angustias del abandono. Integrar la agresión como un modo de dejar fuera del mundo  propio al otro,  se va viendo como necesario para el desarrollo de cada cual. El padre acude frecuentemente a sesión y participa haciendo que la madre esté más en rol de esposa y compañera. Con estos movimientos la adolescente deja de organizar el caos. Los síntomas obsesivos disminuyen hasta desaparecer.( tenía que lavarse las manos y sus peluches frecuentemente) y al cabo de dos años aparece una adolescente adaptada , con amigas y amigos, que puede organizar su vida prescindiendo de la madre  e integrando los aspectos agresivos que ésta propone en la relación..


4-EL ADOLESCENTE DORMIDO Este es un adolescente que participa laxamente, despojándose de energía. Ocurre durante las sesiones que se deja caer en el sillón como otorgándole el sitio a los padres. A veces nos parece deprimido por lo hipotónico, hipomímico y ausente. Este adolescente le resta energía al sistema, como una forma de bajar la tensión y la posibilidad de agresión. Es una forma de defensa muy profunda y riesgosa. Estos adolescentes se van del campo vincular desatendiendo , no tomando riesgo ni placer. No acuden al mercado emocional familiar y por lo tanto no se proveen de nada que allí hubiera disponible como nutritivo . Son adolescentes que descartan la familia como fuente emocional de bienestar y luego, ya adultos y habiendo aprendido este modo-de-estar-con descartan a sus parejas y amigos. Suelen ser depresivos y aislados. Si son diagnosticados desde el eje Uno no mejoran de  sus cuadros depresivos a pesar de utilizar diversos medicamentos a lo largo de los años. Hacen autolesiones, de leves a moderadas. Los más graves, caen en  micropsicosis  y en  soledad pueden cortarse o hacer intentos de suicidio buscando pausas a esta  soledad. Es una forma grave de interacción que fija la pasividad, la inacción como bases del bienestar y que por lo tanto no deja que se desarrollen formas de acción que permiten más alternativas de adaptación.
CONDUCTA EN SESION: Duerme o desatiende, se hecha en el sillón o sobre la madre o algún hermano.
DEFENSA A : caos.
CARACTERISTICAS FAMILIARES : Suele existir un conflicto conyugal a punto de explotar otros conflictos en familia extensa no resuelta a lo largo de años.
DESARROLLAR EN PADRES : Habilidades para incluir emociones intensas e incertidumbre, cercanas a la locura , rabia o ansiedades en escenarios de   comunicación relacional. Echar a rodar lo emocional.
DESARROOLLAR  EN ADOLESCENTE :  Tolerar  intensidades emocionales en contexto de contención y cuidado.

EJEMPLO
Amanda es una chica e 13 años tercera hermana de cuatro y única mujer. Es callada y su voz es apenas audible en sesión. Consulta porque no puede ponerse traje de baño y la madre está preocupada por su autoestima. El padre es autoritario y rígido. Tiene sus creencias acerca de cómo el mundo debe funcionar. Sin televisión, ni computación, ni distracciones. El principal valor es el sacrificio, dice. La adolescente llega a sesión con ambos padres y los posiciona en sus primeras sesiones uno a cada lado “para que me sostengan y den calor” dice. Luego la madre decide en sesiones posteriores que está incómoda y se cambia a silla individual del frente. El padre a lo largo de las sesiones también migra al lado de madre en silla individual. La adolescente habla sin tono, sin despertar el interés en otros. Es un hablar desvitalizado que por momentos es cruzado por una intensa rabia que sale transformada en una mirada fija e intensa sin palabras. Se decide incorporar al hermano mayor ( 16) a sesión, ya que al parecer es muy descalificador con ella. En esta segunda parte de la terapia, el hermano aporta a la dinámica descripciones de los padres y los conflictos familiares que van develando lo que la chica no había podido leer. El hermano, da cuenta de los intensos temores de ser descalificado y restado del amor familiar que generan los padres con sus imposiciones. La chica, entonces empieza a comprender, a mentalizar aquello que la inmovilizaba. El hermano la alfabetiza ( Bion 1997) Las sesiones se tornan dinámicas, llenas de contenidos, los padres se asombran con los relatos de la vida subjetiva de los chicos y el padre comenta que está aprendiendo que hay otros caminos y que él puede estar equivocado en el propio. En este caso las capacidades de un hermano tiran a la hermana del caos donde estaba. Un ejemplo que la mentalización no es una función solo de los padres a los hijos sino que es un juego familiar conjunto. La resignificación comienza en la descripción del estado emocional y sigue en el juego de asociaciones familiar.(Palazzoli 1993)

CONCLUSION
Existen distintas forma de presentación defensiva en sesiones familiares que son vividas como impasses terapéuticos. Se presenta un grupo de estos impasses, aunque existen otros mas. Se invita a pensar en otros.

BIBLIOGRAFIA

1        Bion ,W  Aprendiendo de la experiencia  Paidos B. Aires  1997
2        Bloss,P La transición adolescente Amorrortu B. Aires 1996
3        Borzomengy –Nagy Lealtades familiares Amorrortu Buenos aires 1973
4        Bowen, M De la familia al individuo Paidos Barcelona 1989
5        Braunstain  ,N Psiquiatría ,teoría del sujeto, psicoanálisis (hacia Lacan) . Siglo XXI, B. Aires 1999
6        Debray,Regis. Vida y muerte de la imagen: historia de la mirada en Occidente Paidos.Barcelona. 1994
7        Dolto , F La imagen inconsciente del cuerpo. Paidos B. Aires  1997
8        Freud, S. Tótem y tabù  Amorrortu  Buenos aires 1984
9        Minuchen,S. Familias y Terapia familiar . Paidos B. Aires. 1982
10     Nasio , D. Los gritos del cuerpo Paidos B. Aires 1996
11     Palazzoli, M Juegos psicóticos en la familia. Paidos B.Aires. 1993
12     Schore, A. The effects of early relational trauma on right brain development, affect regulation. Infant Mental Health Journal 2001,22, 201-269.
13     Stern, D La constelación maternal. Paidos Barcelona 1995
14     Winnicott La natuleza humana. Baires Paidos 1996
15     Winnicott, D El miedo al derrumbe . International Journal of psychoanalysis  1974





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